KEIKO KOMA net

15 Marzo 2026

Hoy hemos emitido una charla del Maestro Idaki Shin en directo. Sus palabras fueron totalmente oportunas para el presente, y una vez más hoy, me sentí a salvo. Que vivimos en una era de división es dolorosamente evidente cuando miramos la situación mundial, así como lo que ocurre a nuestro alrededor y en el curso de nuestra vida diaria. Comprendí profundamente lo vital que es afrontar esta realidad de frente, vivir sin perder el centro de nuestra vida y recuperarnos a nosotras mismas.
Hoy también, la ciudad de Beirut en Líbano fue mostrada en las noticias televisivas. Los misiles habían impactado y los edificios estaban destrozados. La devastación fue tan terrible que por un momento sentí el pecho aplastado, lo que me hizo querer taparme los ojos. Pero me recompuse, dándome cuenta de que apartar la vista nunca podría mejorar el mundo, y acepté la realidad. Al mismo tiempo, he empezado a pensar seriamente en cómo debería vivir y qué debería hacer para que esa situación pueda cesar lo antes posible. Incluso hasta ahora, no he podido mantenerme inactiva y he seguido pensando en lo que se puede hacer. Día tras día, ese sentimiento solo se fortalece, y la determinación de que debemos seguir avanzando hacia soluciones surge en mí de alguna manera. Creo que cada persona tiene algo que hacer. Mañana organizaré un evento llamado "Un día de encuentro". Lo haré con la esperanza de que se convierta en una oportunidad para que cada persona despierte a la verdad y saque a relucir su propia presencia. Deposito mi esperanza en la visión de que el mundo cambiará cuando todas revelen nuestro verdadero ser en este mundo. Las seres humanas crean la sociedad. Si los seres humanos realmente se convirtieron en humanas, y si vivimos en la forma original de las humanas de acuerdo con el funcionamiento mismo de la vida, siento firmemente que las cosas que vemos hoy nunca ocurrirán. Primero, siento la necesidad de que cada una de nosotras camine el camino de volverse verdaderamente humana y crear un mundo sin conflictos, un mundo en el que no se sacrifiquen vidas humanas. Hoy, de nuevo, rezo por la seguridad de quienes siguen viviendo en dificultades, para que puedan estar protegidas estando unidas en la vida. Con esta oración en mi corazón, seguiré viviendo sin perder el centro de mi propia vida.